Hoy he estado mirando el súper-debate entre Zapatero y Rajoy a través de los videos subidos en youtube. No voy a hablar en el post de mi opinión sobre el debate porqué, probablemente, sonará repetitivo; de todas maneras convendría, a mi parecer, determinar concretamente lo que significa la palabra "debate" y sus implicaciones y, más aún, que diferencia hay con la palabra "alocución".
Sobre lo que quiero opinar hoy es el hecho de que en la mesa sólo había 2 candidatos y entiendo que en las elecciones del próximo 9-M, habrá más que 2 candidatos en las listas (¡o quizá no! Hablando de España, ya no hay casi nada que me sorprenda a estas alturas). Es por eso que encuentro de una gran falta de respeto hacia los ciudadanos y ciudadanas que tienen otras preferencias políticas representadas en el Congreso de los Diputados, la omisión en el debate del resto de candidatos. ¿O acaso no existen los votantes que quieran escuchar al resto de partidos? ¿O acaso hay que conformarse con la rosa roja o las gaviotas sobre fondo azul?
Hasta aquí el post no tiene nada de nuevo porqué las opiniones sobre la exclusión de las otras fuerzas políticas se han hecho sentir aquí y allí. Lo que me gustaría resaltar es lo que representa la política en muchos países y, entre ellos, España. Una gran campaña de márketing con asesores de imagen, planificación a conciencia de los planos que se deben de tomar de los líderes políticos, estrategia del mensaje en función del horario, entrar al quite cuando conviene, imagen, venta de ideas genéricas, etc. Y es por eso que cuando alguien te invita a un debate y sólo viene tu principal contrincante, pués callas y no dices nada porqué, al final, quizá te convenga. Lo problemático del tema es que quizá no convenga tanto a la persona que ve el programa que es, precisamente, a quién va dirigido.
Y es que conviene separar el término "política" del termino "partidismo" (habrá que repasar otra vez en el diccionario lo que significan estas palabras). Y lo que estamos viviendo desde hace mucho tiempo, demasiado ya, es que el partidismo se zampa a la política y eso, francamente, no es lo que los ciudadanos y ciudadanas de a pie desean y merecen. Y eso explica el desinterés en las figuras partidistas, que no políticas, que teóricamente velan por nuestro bienestar, y el porqué el lenguaje que se habla en las cámaras del Congreso dista tanto del lenguaje de los que depositaran su papeleta en la urna dentro de nada.
Finalmente, destacar el hecho de que tomar el ejemplo de ciertos países a la hora de hacer llegar las ideas políticas al y la votante debe de ser tomado con ciertas precauciones. España no tiene el bipartidismo de los Estados Unidos (menos mal), ni el sistema de elección es el mismo. Por tanto, importar la idea de un gran debate cara a cara de un lado al otro del océano, no es la mejor de las opciones para transmitir el mensaje. Me hubiese gustado ver un debate con más candidatos y, porqué no decirlo, verlo a mitad de legislatura también (que parece que sólo se acuerdan cuando hay que votar). Me hubiese gustado ver un debate de ideas y acciones y no de estrategia partidista. Me hubiese gustado ver un debate donde la cara y las siglas no son lo importante. Y con esto sólo quiero acentuar lo que ya he dicho en el parágrafo anterior; el debate sobre el estado de la nación debería de ser el mecanismo de control, entre otros muchos, que los ciudadanos y ciudadanas de España deberían de tener para escuchar que pasa con su país. Desafortunadamente,
son muchos y muchas los que cambian de canal para ver una teleserie o cualquier otra cosa que no les aburra tan soberanamente. Tenía un profesor que me decía que si un alumno no escucha en clase, probablemente tenga algún problema de atención o interés; si más de la mitad de la clase está más fuera que dentro del aula, el problema no es el alumnado, el problema es el profesor. Al profesor, en la mayoría de casos, no se le vota; a los políticos, por suerte, si.
26 de febrer, 2008
Tres (o más) son multitud
En
Jordi
tenia quelcom a dir a les:
18:19
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2 comentaris:
Ademas cunado uno de estos partidos habla de los partidos pequeños dice que votar a tal es equivalente a votar al grande. Es mas, entre los pequeños tambien lo hacen mismo. En resumen, que hay una tendencia curiosa en eliminar a los pequeñitos. Incluso la acuñación del concepto "voto útil" va por esos derroteros.
Je reconnais là ton idéalisme politique!! Les débats d'idées ont disparus le jour ou chaque citoyen s'est acheté une télévision. Lors du débat Kennedy-Nixon aux USA dans les années 60, on a fait un sondage après le débat aux électeurs pour savoir qui avait gagné le débat. Ceux qui avaient écouté le débat à la radio ont majoritairement conclu que Nixon avait gagné alors que ceux qui ont écouté le débat à la télévision croyaient plutôt que Kennedy avait gagné. L’image est puissante n’est-ce pas!!
Ceci dit, un débat peut facilement devenir cacophonique lorsqu'il y a plus de deux candidats, il faut quand même être prudent sur le nombre d'invité. Ceci dit, il faut en effet que l'on tente de représenter plus de deux courants d’idées. Au Canada, lors des élections fédérales, il y a des débats (dans les deux langues officielles) avec les 4 principaux chefs. Cela permet de présenter plusieurs idées différentes mais limite les possibilités d’échanges directs entre les candidats puisque cela devient vite inaudible.
À mon avis, s’il pouvait y avoir moins de règles et moins de négociations pour la tenue de ces évènements, ça serait déjà plus positif.
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